El 18 de julio de 1994, a las 9:53hs. un autobomba explotó en Pasteur 633.En cuestión de segundos todo era pánico, ambulancias, gente corriendo, vidrios rotos cayendo de las ventanas de los edificios, cubriendo toda la calle. Gritos que surgían de la multitud mezclaban historias milagrosas y trágicas casualidades del destino.
El edificio de la AMIA, entidad central de la Comunidad Judía argentina había sido destruido, llevándose consigo a 85 personas y dejando más de300 heridos de distintas religiones y nacionalidades: argentinos, bolivianos, chilenos y polacos. Una fuerte explosión, seguida por un gigantesco hongo de humo y polvo dejó debajo de sí una herida en la sociedad argentina que hasta el día de hoy no cierra.
A 17 años del atentado, la investigación sólo ha arrojado resultados parciales.En el año 2007, INTERPOL solicitó la captura internacional de ciudadanos iraníes, acusados de ser los autores intelectuales del atentado Al día de hoy, continúa la investigación...
Cada 18 de julio, la sociedad argentina se hace presente en el lugar del atentado para recordar a las víctimas y continuar reclamando justicia. El edificio de la AMIA ha sido reconstruido en el mismo sitio, que hoy honra la memoria de las 85 víctimas.
Ingresa en http://www.signforjustice.org/y ayudanos a hacer justicia. Firma el petitorio que será entregado a la Presidenta de Argentina.




